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Seguro Por Desempleo

Seguro por desempleo en EE. UU.: 10 razones para suspenderlo

seguro por desempleoCuando millones de negocios y establecimientos tuvieron que cerrar forzosamente tras el inicio de la pandemia, era un imperativo ayudar económicamente a quienes se quedaron sin trabajo por ese motivo. Más de un año después, sin embargo, el extendido seguro por desempleo está causando más dolores de cabeza que beneficios. A continuación, 10 razones que confirman por qué es más que imprescindible poner un alto definitivo a esa ayuda federal.

  1. Récord histórico en nuevos empleos

Datos difundidos en un artículo de la Fundación Heritage indican que, hasta abril pasado, había 9,3 millones de puestos de trabajo disponibles, lo que representa un máximo histórico en ese aspecto. La otra cifra más alta de ofertas laborales registradas se reportó en noviembre de 2018, cuando había unos 7,6 millones de plazas vacantes.

Para que se tenga una idea de cuán significativo es el récord logrado recientemente, tómese en consideración, además, que, en las dos últimas décadas, el promedio histórico relativo a ese parámetro ha sido de tan solo 5,5 millones de puestos de trabajo. Si se lo compara con el número de ofertas disponibles a la fecha, estaríamos hablando de una notable diferencia de 3,8 millones.

  1. Tasa récord en ofertas laborales

Directamente relacionada con el punto anterior, llega la actual estadística de un 6 % referente a la tasa de puestos de trabajo. Según el mencionado reporte, esta tasa igualmente constituye un récord, pues, en los últimos tres meses, dicho parámetro no había superado el 4,7 %.

Abrimos un paréntesis aquí para aclarar que la tasa de ofertas laborales, que mide en porcentaje los puestos de trabajo ocupados y no ocupados, es uno de los factores determinantes para saber cuál es el nivel de crecimiento de una economía determinada. O visto desde otra perspectiva: mientras más alta sea esta tasa, mayores serán las oportunidades laborales disponibles.

  1. Igual cantidad de puestos de trabajo y desempleados

Los datos difundidos en la propia nota de Heritage revelan que, casualmente, hay un puesto vacante por cada trabajador sin empleo: es decir, 9,3 millones de ofertas laborales frente a 9,3 millones de personas sin trabajo para una tasa de desempleo del 5,8 %.

En el pasado, la última vez que esta tasa registró una cifra similar fue en 2014, sin embargo, en aquel entonces, solo se reportaron 4,7 millones de plazas vacantes. Estamos hablando de prácticamente la mitad de puestos laborales si lo comparamos con el número de los que están disponibles ahora. ¿Cómo entender entonces que haya tanta gente sin trabajo? Incomprensible, ciertamente.

  1. Aumento de las renuncias laborales

En abril, la tasa de abandono laboral se elevó tras la renuncia de cuatro millones de trabajadores, equivalente a un 2,7 % de todos los empleados. El motivo que mayormente valoran los expertos como desencadenante de esa situación, podría estar directamente relacionado con el alto número de ofertas de trabajo disponibles.

Si, por un lado, la gente sabe que cada vez hay más puestos de labor ─gracias a la reapertura de negocios y el progresivo retorno a la normalidad─ y, por el otro, conoce la disponibilidad de la ayuda por desempleo, es lógico que sienta menos temor a renunciar: podrá quedarse tranquilamente en casa, cobrar cada semana el seguro del unemployment y, en muchos casos, hasta ganar más de lo habitual.

Para muestra, el dato de que, en muchos estados, los beneficios conjuntos entre el subsidio regular por desempleo y el del COVID-19 superan los $900 dólares semanales, un monto muy por encima de los salarios promedios en diversos sectores económicos.

  1. Caída de los despidos laborales

Hay una realidad como un templo: los empleadores se las están viendo negras para encontrar empleados. Muchos de ellos, incluso, han tenido que subir los salarios, ofrecer beneficios extras y hasta llamar la atención de potenciales trabajadores con ingeniosos incentivos. Eso, por un lado; por el otro, están reteniendo, a como dé lugar, a los que ya tienen en nómina.

El temor a perderlos y quedarse con menos (o sin nadie) no solo los obliga a cuidarlos más que nunca, sino también a hacerse de la vista gorda ante ciertas fallas, porque saben muy bien cómo está el panorama laboral allá afuera. En concordancia con ese escenario, los datos de abril reportan un récord en la caída de despidos laborales: nos referimos a 1,444,000 para una tasa de despidos de tan solo un 1 %.

  1. Más peticiones de ayuda que desempleados

En su exhaustivo análisis, la Fundación Heritage indica que las peticiones de seguro por desempleo son mayores que el número de trabajadores desempleados. Es decir, en abril, había 15,9 millones de solicitudes de ayuda frente a lo dicho: 9,3 millones de parados. Bajo ningún concepto, absolutamente bajo ninguno, debería presentarse una situación como esta. Sin embargo, es un hecho.

Claro. Son tantas las bondades del seguro en cuestión, tantas sus extensiones de elegibilidad y vigencia y, durante algún tiempo, tan pocos sus requisitos para recibirlo, que prácticamente cualquiera, más o menos necesitado, correría, raudo, a solicitarlo.

Sirva la reiteración entonces de que ha habido un número sin precedentes de solicitudes en este sentido y, por ende, un número sin precedentes en el otorgamiento de los beneficios. ¿Cuánto nos costará a los contribuyentes? Pues, nada más y nada menos que unos $100 mil millones de dólares. ¡Inconcebible!

  1. Competencia entre las empresas

Como ya dijimos antes, encontrar empleados está siendo tan difícil que muchas empresas han optado por tomar todo tipo de medidas. En realidad, pareciera que compiten entre ellas a ver cuál ofrece el mejor sueldo inicial o los mejores beneficios. De un tiempo a esta parte, es normal escuchar o leer en las noticias acerca de qué cosa está haciendo una compañía determinada para atraer a posibles trabajadores.

Salarios iniciales de $20 dólares por hora, jugosos bonos, asistencia para matrículas universitarias e. inclusive, beneficios de licencia familiar pagada, son algunos de los incentivos mayormente usados por estas empresas urgidas de empleados, entre las cuales se encuentran, por ejemplo, Amazon, Ollie’s Bargain Outlet, Tops Friendly Markets, Costco, Walmart, FedEx Express, Jimmy John´s, Car Max, Chipotle y Taco Bell, por citar solo unas cuantas.

  1. Ayuda por desempleo genera más desempleo

Teniendo en cuenta que el ser humano reacciona a los incentivos, estudios han demostrado que las ayudas por concepto de desempleo fomentan el desempleo. Es como una especie de estímulo para continuar sin trabajo, pero cobrando. En este sentido, una investigación realizada por la Reserva Federal de Nueva York, citada por Heritage, concluyó que «los beneficios de desempleo extendidos durante la Gran Recesión [crisis tras la burbuja hipotecaria de 2008] llevaron a que el número de trabajadores desempleados fuera de 3,3 a 4,6 millones entre 2010 y 2011».

  1. Cuidado infantil ya no es un problema

En los inicios de la pandemia, las familias, en particular, las madres, se enfrentaron con el obstáculo de tener que ocuparse de sus niños tras el cierre de las instituciones de cuidado infantil y las escuelas. En la actualidad, sin embargo, eso ya no es un problema por el retorno progresivo a la normalidad tras la implementación del plan de vacunas contra el COVID-19.

  1. Pequeñas empresas en riesgo de cierre

Según una encuesta llevada a cabo por Alignable, al menos el 35 % de los pequeños negocios podrían desaparecer tan pronto como en este mismo verano. Para llegar a esa conclusión, la red de pequeñas empresas examinó las respuestas de casi cuatro mil pequeños empresarios sobre varios temas cruciales, entre ellos, la falta de mano de obra, precisamente.

A la pregunta concerniente a este tema, el 55 % de los encuestados respondió que está enfrentando dificultades para encontrar empleados (un 5 % más que en el mes de mayo), hecho que denota la seriedad de la escasez de trabajadores, causada, principalmente, por el desincentivo laboral resultante de las extendidas ayudas federales por el desempleo.

Producto de esta alarmante situación, estarían en peligro de cierre el 42 % de las empresas vinculadas con la animación y el espectáculo, el 40 % de los negocios de la rama minorista y el 39 % de los restaurantes.

¿Qué otra cosa tiene que pasar para que la actual Administración actúe responsablemente y suspenda los beneficios por desempleo? ¿Hasta cuándo se va a desincentivar a la gente para que no regrese al trabajo? Ya hay más de 145 millones de estadounidenses totalmente vacunados contra el COVID-19 para un total de 312 millones de dosis administradas, incluyendo a los que solo han recibido la primera.

Sin dudas, nuestro país está listo para la recuperación. Basta ya de cheques semanales que conducen a la vagancia. Basta ya de escuchar el “para qué voy a trabajar si desempleado gano más”. Ciertamente, algunos estados han decidido suspender el beneficio en este mismo mes, pero se requieren acciones nacionales coherentes con nuestra realidad.

Por el bien de nuestra nación, debemos resolver este dilema cuanto antes, usar nuestros fondos federales en lo realmente imprescindible y devolverle a la economía la salud que tenía antes de la pandemia. Sé que podemos, indudablemente. ¡Y ya va siendo hora de hacerlo!

Dr. Rafael Marrero

CEO Inc. 500 - Experto nacional # 1 en contratación federal - Multipremiado economista - Asesor financiero - Autor del bestseller de Amazon "La salsa secreta del Tío Sam" - Columnista de varias publicaciones - Comentarista de noticias en radio y televisión.

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